Resucitando O Ribeiro

En un valle de arcilla, granito y sabre regado por el río Avia, crecen de nuevo las vides autóctonas de racimos pequeños, alta fertilidad e intenso potencial aromático que en su día dieron fama nacional e internacional a los vinos de O Ribeiro. Las distintas circunstancias históricas que en otro tiempo marginaron a variedades propias como la treixadura o el sausón fueron superadas en las últimas décadas gracias al empeño de un grupo de bodegueros que apostó indiscutiblemente por la calidad a la hora de elaborar sus caldos para devolverlos a su posición natural.

“La historia está ahí, no debería haber sido así pero no podemos estar siempre lamentándonos de lo que se hizo, sino que debemos reconducir la situación y demostrar que en O Ribeiro se elaboran de nuevo buenísimos vinos”, apuntan los artífices de esta resurrección, que deja atrás el empleo de otras variedades foráneas que, como el jerez o el alicante, contribuyeron a echar por tierra la tradición ancestral y el reconocimiento internacional del que disfrutaron y del que dejaron constancia Cervantes, Shakespeare o Lope de Vega.

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